Tesla concede a Musk acciones por 29 mil millones tras revés judicial

La demanda fue presentada por un accionista que impugnó el acuerdo de compensación aprobado en 2018 Tesla otorgará al CEO Elon Musk 96 millones de acciones restringidas, valoradas en aproximadamente 29 mil millones de dólares, apenas seis meses después de que una jueza ordenara revocar su anterior paquete de compensación. Según un documento regulatorio publicado …

La demanda fue presentada por un accionista que impugnó el acuerdo de compensación aprobado en 2018

Tesla otorgará al CEO Elon Musk 96 millones de acciones restringidas, valoradas en aproximadamente 29 mil millones de dólares, apenas seis meses después de que una jueza ordenara revocar su anterior paquete de compensación.

Según un documento regulatorio publicado este lunes, Musk deberá pagar a Tesla 23.34 dólares por cada acción restringida que se consolide, el mismo precio de ejercicio por acción que tenía el paquete de compensación aprobado en 2018.

En diciembre pasado, la jueza Kathaleen St. Jude McCormick, canciller de Delaware, ratificó su fallo que obligaba a Tesla a anular ese paquete. Determinó que Musk lo diseñó mediante negociaciones simuladas con directores que no eran independientes.

McCormick también rechazó la solicitud de honorarios legales por parte de los abogados demandantes, quienes pedían más de 5 mil millones de dólares en acciones de Tesla como compensación. En su lugar, la jueza otorgó un premio de 345 millones de dólares.

La demanda fue presentada por un accionista que impugnó el acuerdo de compensación aprobado en 2018, el cual tenía un valor potencial máximo de 56 mil millones de dólares, sujeto a la evolución del precio de las acciones de Tesla.

Musk apeló la decisión en marzo. Un mes después, Tesla informó que formó un comité especial para revisar la compensación del CEO.

Las acciones de la empresa han caído un 25 % en lo que va del año, debido en parte a la creciente desaprobación por la cercanía de Musk con el presidente Donald Trump y con causas de extrema derecha. A ello se suma una competencia cada vez más fuerte por parte de fabricantes de automóviles tradicionales y empresas chinas.

En su trimestre más reciente, Tesla reportó una caída en sus ganancias, que pasaron de 1,390 millones a 409 millones de dólares. Los ingresos también disminuyeron, sin alcanzar ni siquiera las previsiones reducidas de Wall Street.

Presionada por los accionistas, la empresa programó su reunión anual para noviembre, en cumplimiento de la legislación de Texas. Más de 20 accionistas firmaron una carta pidiendo a la empresa anunciar públicamente dicha reunión.

Los inversionistas expresaron preocupación por el rumbo de la compañía, especialmente tras el creciente involucramiento de Musk en la política de Washington, donde se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la administración Trump y su agenda para reducir el tamaño del gobierno.