El sitio, de casi 10 hectáreas, fue clausurado por autoridades estatales tras constatar que operaba sin permisos ambientales Autoridades estatales clausuraron un predio en el municipio de Macuspana donde tres empresas realizaban extracción ilegal de materiales pétreos, sin contar con los permisos ambientales requeridos. El operativo fue encabezado por la Fiscalía General del Estado (FGE) …
Clausuran predio en Macuspana por extracción ilegal de grava

El sitio, de casi 10 hectáreas, fue clausurado por autoridades estatales tras constatar que operaba sin permisos ambientales
Autoridades estatales clausuraron un predio en el municipio de Macuspana donde tres empresas realizaban extracción ilegal de materiales pétreos, sin contar con los permisos ambientales requeridos. El operativo fue encabezado por la Fiscalía General del Estado (FGE) y fuerzas de seguridad, en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (Semades).
Durante una visita de inspección, personal de Semades constató que se habían explotado cerca de 10 hectáreas para la extracción de grava, sin autorización estatal. En respuesta, la dependencia procedió a ordenar la clausura del sitio como medida de seguridad para frenar la operación ilegal.
La intervención incluyó el aseguramiento del predio y de equipo vinculado a las actividades extractivas, como parte de las diligencias realizadas por la FGE. Las autoridades iniciaron un procedimiento administrativo para evaluar la magnitud del daño ambiental y establecer las medidas necesarias para mitigar los efectos negativos sobre los recursos naturales.
Investigarán impacto ambiental
La Semades informó que ya se trabaja en la cuantificación del volumen de grava sustraído sin permiso y en la delimitación exacta del área afectada. Como parte del procedimiento, podrían imponerse sanciones administrativas y se buscará que los responsables participen en acciones de remediación ambiental.
Tabasco cuenta con una normativa específica que regula la extracción y aprovechamiento de recursos naturales, incluida la explotación de bancos de materiales pétreos. La actividad no autorizada representa no solo un delito ambiental, sino también un riesgo para los ecosistemas y cuerpos de agua cercanos.